Malabares sin Pelotas
Hace poco se me pasó un cometa. No era tan famoso como el Halley, pero entiendo que se veía mucho mejor… Era huevá de salir a auscultar los cielos a una hora determinada y lo vería sin necesidad de binoculares. Esa porquería de Halley requería más esfuerzo; recuerdo con vergüenza mis intentos de fabricar un telescopio con una lupa, un monóculo y un tubo de cartón. Pero en fin.. ¡se me pasó! ¡cagué!... a menos que en el futuro haya algún desastre físico muy grande, jamás volveré a tener otra oportunidad. Debe haber rajientos que hasta lo grabaron, y podrán revivir el momento aún en unos años más diciendo “yo lo vi… hubo huevones que no lo vieron”. Bueno, al menos yo decidí perdérmelo. Lo que no habría podido soportar es que nadie me lo hubiera advertido, que sólo a los meses después me hubiesen dicho “¿viste el cometa?”, y yo hubiera tenido que tragarme la sorpresa y la rabia. De haber sido ese el caso, me estaría amargando la existencia pensando en cómo lo habría gozado de haberlo sabi...