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Mostrando las entradas de julio, 2006

Caso 96: Hipo v/s Bea

Hace unos meses ya, unos cuatro, creo yo, recibí un llamado de la endividua mencionada, Sr Juez. Era para saber de mí y darme apoyo, lo que de verdad se agradece. Sin embargo, en algún momento de la conversación se sintió en la necesidad de entregarme un consejo: “búscate una mina, flaco”, me dijo, “aunque sea pa pasar el rato, te va a servir pa distraerte”. No es un consejo que se deseche de buenas a primeras. No es como cuando te aconsejan ‘no comer pan’… El equivalente a este sería “¡Come pan, mierda! ¡Enguátate! Sirve para adelgazar”. Continúo, Usía. Si bien en términos gruesos el consejo no fue asumido, debo reconocer que al menos me abrió a la disposición de conocer gente sin importar que fueran mujeres. Eso es un cambio importante, pues durante años practiqué el deporte de evitar a las que pudieran ser potencialmente atractivas; cuando el encuentro era ineludible, las marcaba mentalmente con letreritos Post-It tales como: “Qué mina más huevona” o “Podría ser mi hija”, etc… ...

me no postear

(por Raúl Eduardo) me no postear poco tiempo para respirar, pasando el miércoles porder hablar y disfrutar algo del mundial Bailar un poco en el carnaval y después quizás un poco tomar sin otro particular chao no mas pascual A propósito este mini antipoema me ha hecho recordar Una sinfonía de Cuna de Don Nicanor (quizás Parral) La ha leído alguna vez Don tal por cual? (reproducido con autorización del autor) 1ª Edición, Junio 13 de 2006

Los Invisibles

Siguiendo con mi constante afán de descubrir los misterios de la vida, y pongo como ejemplo mi estudio anterior acerca de las propiedades de los fonos stereo, planteo la siguiente hipótesis: “Hay, entre nosotros, personas que tienen la capacidad de hacerse invisibles.” Subhipótesis 1 : “Han desarrollado la habilidad de hacerse visibles en cuanto descubres su truco”. Subhipótesis 2 : “Se aprovechan, para sus tretas, de una atrofia que se produce a causa de la adultez”. No he profundizado tanto como para descubrir el mecanismo, pero lo que sí está claro es que con los niños no funciona. Todo se me reveló (quizás porque aún no maduro del todo) una tarde en que pasé a un quiosco a comprar un paquete de mentas. De pronto, se me reveló la mano que me las estaba pasando. ¡De no creerlo! ¡Casi me voy de espaldas! Pegada a la mano venía un brazo y colgando del hombro un viejito que se había ocultado todo este tiempo. Ahí descubrí algo más: “no les gusta ser descubiertos”. No están acostumbrados...

¡Pal gato!

Efestivamente, me vengo parando de una tunda que me ha dado el tiempo. Hasta el jueves en la mañana lo estaba llevando bastante bien, por lo que no fue con maldad que me paseé en auto con el Seba, la Nani y mi pequeña. “De los cuatro que subieron al carruaje, Ya tres han sido castigados.” me susurraba el viernes de madrugada un monje con capucha café que se sentó a los pies de mi cama, mientras nos arrastraba el torrente de un río sin poder ayudar a subir a los pacos. Bueno, creo que el Seba estuvo pescando conmigo el sábado (según cuenta el mito-burla que circula a estas alturas por los círculos campestres). Por otro lado, estoy casi seguro que los muñecos de mi niña deben haberle dicho algo esta noche. Falta la Nani. Como para ayudarme a dormir, el sábado me visitó la Teruca y me trajo… ¡La segunda temporada de Lost! Consciente de que había andado transmitiendo una semana en onda corta cuando me pegué la maratón de la primera temporada, me propuse ver un poco y dejarlo… Se imaginarán...

¡En Pensar Huevás!

Y no le voy a echar toda la culpa a Amelie; le daremos, por tanto, el 99% del crédito. El resto venía conmigo, en alguna parte. Es tal el desorden, que tratar de darle una secuencia o correlación sería atacar el corazón mismo del fenómeno. Por lo tanto, no esperen que las líneas siguientes tengan algún sentido. Le llamaremos fingerstorm. Algo así como el brainstorm; pero como no tecleo con los sesos, sino con los dedos... Y la mayoría de las veces, debo reconocer, se mueven más rápido de lo que soy capaz de hilar alguna idea en el magín. Parecido a lo que le ocurre a mi lengua cuando tomo. Empezaré con una idea antigua que, por no haber sido mencionada a tiempo, pasará por plagio no importa cuantas explicaciones dé. Hace tiempo me apasiona la idea de coleccionar letreros artesanales. La idea no era andar por ahí robando los avisos que ofrecen arreglar “sapatoz”, sino fotografiarlos ¡Qué lindo álbum de fotos que saldría! El problema era el costo. En este último tiempo había estado laten...

Lost

Me dirigía al banco a hacer unos pequeños trámites, cuando, en medio del recorrido, vi un par de bultos que se me hicieron muy familiares cruzando la calle. Tardé un poco en reaccionar y darme cuenta que eran Álvaro y Sebastián, por lo que, entre que le pidiera al colectivero que parara, y que él tomara el mensaje, me baje un par de cuadras más allá (impulsos huevones, pues). Como siempre me vuelo en los colectivos, más cuando voy con fonos de esos que te tuercen la cabeza hacia la ventanilla, recién con los pies en tierra empecé a tomar real sentido de la huevá que había hecho. También aclaré la mente respecto al barrio (raras veces pienso en eso cuando paso en el colectivo). Pues bien, me encontraba en la población Independencia, cerca del estero Piduco (el mismo, dice el mito, que pasa por la casa del campo). Era claro: los niños iban de visita a la casa de Talca. Caminé hasta ahí, haciendo un poco de recuerdo… bastantes recuerdos en realidad… Demasiados para haber sido un pendejo d...

Down Under

Me declaro medio fanático de Tolerancia Cero, que transmite Chilevisión los domingos. Esta maña me ha impedido disfrutar de algunos pequeños placeres que son comunes al resto de los mortales. Por ejemplo, quedo out cuando me cuentan la última de CQC, o si me preguntan si vi a la Claudia Conserva bailando como topletera. Sin embargo, si había algo que me tenía tostado en este último tiempo era que todos los que me rodean (incluso los que antes se referían babeantes al colaless de la Conserva) no hablaban de otra cosa que no fuera Lost. Es cierto, algunas veces pinchaba la serie en los comerciales y me parecía una excelente producción, pero no se puede opinar más con cinco minutos a la semana. Bueno… como todo tiene solución en la época dorada del intercambio y los copiadores de DVD, no debía pasar mucho tiempo hasta que llegara a mis manos la colección completa de la primera temporada. Me hice un plan, vería un capítulo diario, o cada dos días, y, cuanto más, en un par de semanas, estar...

Pequeño Demonio!

No he escrito en estos días. No por falta de ideas, sino más bien por exceso de ellas. Habiendo estado limitado de tiempo, he terminado por no abordar ninguna de mis inquietudes. Lo asimilo a una multitud tratando de pasar por una puerta muy estrecha, las personas terminan atorándose y no pasa nadie. Para solucionarlo, he decidido poner las ideas en fila india en orden de importancia, y si me parecieran de igual trascendencia, en orden cronológico. Entonces, nuestro primer tema será el pelambre informativo; y es que la información por información no tiene gracia. Pasemos entonces a analizar mi viaje al campo, el lunes pasado. Ocurrió que la Nani y Seba habían estado por mi casa (no recuerdo si ya conté eso) y me pidieron asesoría para la instalación de unos muebles que la Nani quería construir en su cocina. Por alguna extraña conjunción celestial que no he logrado descifrar, el hecho de tener un destornillador eléctrico te convierte en un experto en estos temas. En fin, consciente de q...