Querido Blog:
Sí.. El título es siútico.. pero el ponerlo a sabiendas me hace un tipo inteligente. He estado un tanto ocupado encontrando explicaciones lógicas al proceso por el que estoy pasando, pero definitivamente no las hallo. Ocurre, querido blog, que hace ya una semana ocurrió algo extraño (X Files.. un coco de mono). Me encontré viendo un programa de baile de lo más imbécil, con un paquete de puchos que iba ya medio a pesar de haberlo comprado bien entrada la tarde… para remate… don Miguel me miraba fijo a través de su hoyito en la garganta y mi pieza olía a puchos mal apagados y a las pelusas que, acumuladas en el piso, marcaban la ruta que seguían las ruedas de mi silla cuando me echaba hacia atrás. Entonces recordé una cita que había visto en Internet, estaba en inglés, pero no representaba problema alguno para un individuo que se había leído “The King Solomon’s Mines”; pido perdón por no recordarla en inglés, lo que puede quitarle precisión, pero decía más o menos así.. (no me pregunten ...