Malabares sin Pelotas

Hace poco se me pasó un cometa.

No era tan famoso como el Halley, pero entiendo que se veía mucho mejor… Era huevá de salir a auscultar los cielos a una hora determinada y lo vería sin necesidad de binoculares. Esa porquería de Halley requería más esfuerzo; recuerdo con vergüenza mis intentos de fabricar un telescopio con una lupa, un monóculo y un tubo de cartón. Pero en fin.. ¡se me pasó! ¡cagué!... a menos que en el futuro haya algún desastre físico muy grande, jamás volveré a tener otra oportunidad. Debe haber rajientos que hasta lo grabaron, y podrán revivir el momento aún en unos años más diciendo “yo lo vi… hubo huevones que no lo vieron”. Bueno, al menos yo decidí perdérmelo. Lo que no habría podido soportar es que nadie me lo hubiera advertido, que sólo a los meses después me hubiesen dicho “¿viste el cometa?”, y yo hubiera tenido que tragarme la sorpresa y la rabia. De haber sido ese el caso, me estaría amargando la existencia pensando en cómo lo habría gozado de haberlo sabido.

Y, pensando en este tipo de cosas, caí en la cuenta de que fui feliz y no tuve idea. Fui feliz algún día recostado bajo un sauce al lado de mi papá, poniéndome su sombrero sobre la cara, imitando la forma en que él lo hacía para dormir, y respirando el particular olor hasta empaparme de él. Fui feliz sintiendo el intoxicante calor del motor del Ford 5000, o poniéndole una antorcha en la toma de aire para que encendiera en las frías mañanas. Fui feliz con las patas azules, cagado de frío metido en el agua de un estero de aguas turbias, con la esperanza de que esta vez sí atraparía el pejerrey que me había hueviado toda la tarde. Más cerca en el tiempo, fui extremadamente feliz cuando mi hija tomaba mi cuello y el de Isabel y nos dábamos nuestros abrazos de tres… Increíblemente, caigo en la cuenta de que fui feliz también acompañando a mi chica en aquel hospital de mierda; era amor en pelotas, sin cáscara alguna… y no me di cuenta.

Y ayer miraba a mi hija hacer malabares con pelotas imaginarias (le es más fácil que con las reales)… Bueno, la miraba de reojo, pues me tenía muy quemado mi cuenta de luz. Al parecer el wn tomó mal el nro del medidor, y el próximo mes me llegará al perno con el límite de invierno.

Comentarios

Anónimo dijo…
me engrandeces el alma wn¡, nada mas que decir.
Anónimo dijo…
pd:date una uelta por mi blog
Anónimo dijo…
Simplemente... gracias

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