¡¡¿¿Qué pasó con la pesca??!!
Algo no anda bien, algo no encaja.
Recuerdo mi entusiasmo infantil respecto a la pesca, y los mil planes que me hacía para ‘el futuro’. Sin ir más lejos, hace unos 10 años atrás (en realidad no es tan cerca tampoco), cuando llegamos a Constitución, con mi cuñado teníamos unas cañas que daban vergüenza y nuestro medio de transporte llevaba cordones. Sin embargo, nos las arreglábamos para salir de pesca por ahí los fines de semana, y hasta dentro de la semana; tras la jornada de pega a veces le dedicábamos un par de horas a los robalitos. Invariablemente el tema de conversación giraba en torno a lo felices que seríamos con un autito; incluso, si andábamos pesimistas, bajábamos hasta las bicicletas como una opción viable. No es fácil confesarlo, pero sí: Envidiábamos a quienes llegaban a pescar en auto.
Con el tiempo mi cuñado se compró su carrito. ¡Le dejó de gustar la pesca al wn!
Sospecho que nunca le gustó. Si lo analizo fríamente, estaba recién casado… quizás quería quedar bien con el cuñado… qué se yo. Ahora, cuando le planteo ir de pesca me dice: “Claro, y podemos llevar a las chiquillas y a tu mamá”. ¡Qué mierda tiene en la cabeza ese wn! Por supuesto pierdo el entusiasmo. La pesca no es una actividad de lotes. Puedes ir en lotes, pero conservando la individualidad. Jamás me entusiasmará ir de pesca en familia… o aprovechar un paseo al lago para pescar… ¡O vamos a pescar, o a nadar… Las mezclas no corren!
¿Y qué me pasa ahora? Putas, ocurre que ahora tengo un jeep; más bien un panqueque de jeep, pero cumple su función. Tengo todo para alcanzar la felicidad plena… Sólo he ido a pescar una vez, y sólo para descubrir que mi cuñado estaba más entusiasmado en ver como se comportaba la doble tracción en la arena; ese ha sido el provecho que le he sacado. Mi ‘wing man’, mi ‘pana’, mi ‘copiloto’, mi ‘yunta’ de pesca se entusiasma más con salir a dar una vuelta, o con un asado, que con los pejerreyes. Como tampoco se ve bonito que salga sin invitar, lo invito. Bueno, ahí estoy levantado a las 7 de la mañana, quedándome dormido en un sillón a las 9, despertando y caminando por fuera de su pieza con trancos pesados a las 11, para que se levante y me diga “podríamos llevar a las chiquillas”. Hasta ahí queda todo.
Hace poco sentí la esperanza por un par de días. Seba llamó a casa de la Tere y anunció visita un fin de semana. En esa época el jeep no andaba, pero qué importaba. Me alegré desde la médula pues este muchacho es una muy buena compañía en el arte de no pescar nada. Luego vino el desastre, venía con polola.
Aclaro que la Romi me cae muy bien. Es una buena mujer e, indudablemente, con mucha paciencia. Pero me cagaba la posibilidad de aprovechar al Seba para pescar, o para conversar hasta las 4 de la mañana por último. Igual estuvo entretenido, pero no lo aproveché. ¡Claro que es egoísta de mi parte! ¡Pero me hace falta descansar un poco y el guatón es un gran descanso!
¿A qué conclusión llegué? Me dije: “mira pelao, está claro que te quedaste sin compañero de pesca… Por otro lado, no es llegar y dejar a tu peque sola… ¿por qué no la llevas?” Le plantee el tema y estuvo inmediatamente de acuerdo, sólo me exigió –y es mi responsabilidad por haber bromeado con eso y seguramente me oyó- una caña ‘rosada’. Ahora se me resfrió y no sé cuando se recuperará para poder ver cómo va eso.
¿A qué conclusión llegué? Me dije: “mira pelao, está claro que te quedaste sin compañero de pesca… Por otro lado, no es llegar y dejar a tu peque sola… ¿por qué no la llevas?” Le plantee el tema y estuvo inmediatamente de acuerdo, sólo me exigió –y es mi responsabilidad por haber bromeado con eso y seguramente me oyó- una caña ‘rosada’. Ahora se me resfrió y no sé cuando se recuperará para poder ver cómo va eso.
Y acá estoy, con 3 cañas, dos carretes, jeep… ¡¡¡¡¡Y sin salir a pescar ni una puta tarde!!!!!
Algo no anda bien, algo no encaja.
Algo no anda bien, algo no encaja.
Comentarios
espero ir para esa fecha yo tambien yo eso si no prometo nada solo digo q podria yegar a ir. saludos a todos y nos velmontd