Overcoming Procrastination!

Me encontraba bajando un parche desde internet, escuchando el partido del Colo y la U, y esperando a terminar alguna de estas actividades para empezar con lo realmente importante.
Estaba en eso, cuando recordé un pequeño artículo de autoayuda que venía con una agenda Lotus del año de la pera.

Era un esquema con los principales puntos que proponía un gringo, llamado Brian Tracy, para alcanzar un estado superior por medio de la administración eficiente del tiempo; aún debo tener por ahí una copia que pasé a word, la buscaré para enviártela; aunque está en inglés, es entendible… al menos pa que sepas de qué estoy hablando. Tiendo a desconfiar de estos resúmenes para alcanzar el éxito en 10 pasos, o adelgazar en 10 pasos, o conseguir mina… etc, como si el sistema decimal fuera el preferido por Dios. Sin embargo, revisando los puntos, más por la curiosidad de poner a prueba mi inglés que por pensar que me podía cambiar la vida, le comencé a encontrar sentido al tal Brian.

Este Mr proponía que la administración del tiempo te puede cambiar la vida. ¿Cómo? Mediante simples técnicas y principios que eran factibles de ser dominados por cualquier mortal. A estas alturas de mi vida, años después de encontrar ese tesoro, he logrado, sin buscarlo, internalizar varios de esos consejillos que, si bien no me han convertido en la envidia de Rockefeller, al menos me han ayudado a mejorar mi rendimiento. Por ejemplo, recomendaba hacer listas para todo, desde lo más importante a lo menos importante, dando prioridad a aquellas tareas factibles de realizar rápidamente; casi sin darte cuenta, vas viendo como esa lista se llena de objetivos tachados y notas como tu esfuerzo se va transformando en objetivos cumplidos. O, por ejemplo, recuerdo otro punto en que te instaba a limpiar tu escritorio todas las mañanas no dejando nada sobre él. Creo recordar que el consejo era tomar los papeles sólo una vez, y hacer algo con ellos: ‘Archívelo o bótelo’; si tiene dudas, bótelo. Y así, muchos otros consejos que realmente hacen una diferencia.

Bueno, no recordé a mi amigo Brian por los consejos mencionados, sino por otro (para mi el más valioso) que nunca he podido hacer parte de mí; aunque lo quisiera con toda el alma. No recuerdo textualmente el consejo (my english ain’t so good) pero era (2 versiones) “Avoid Procrastination” u “Overcoming Procrastination”. Que cómo recuerdo la palabra procrastination? Bueno, porque no la conocía y me tomó algún trabajo entender a qué se refería. Ahora bien, no recuerdo exactamente si lo encontré en un diccionario o lo deduje (mi memoria es frágil) pero se refería a evitar la dilación (dilación ya es más fácil de buscar en un diccionario). Invitaba, además, a darse cuenta que todo raciocinio que te lleve a justificar la postergación de una tarea vale callampa. Sin embargo, me reconozco un procrastinador profesional. A pesar de saber el daño que me hace. Aquí me encontraba, el monono, pensando en que no era bueno comenzar con la confección de esos informes, pues estaba haciendo una descarga desde internet y el PC se podía colgar; o esperando a que terminara el partido del Colo… Y así he estado como 3 días. Mierda!! Si no perdiera tanto el tiempo me podría fácilmente tomar 6 meses de vacaciones con los mismos ingresos que tengo actualmente (y quizás mucho más).

Pero el raciocinio, a pesar de valer callampa, tiene la capacidad de engañarte y anestesiar el sentimiento de culpa que queda por estar dilatando el comienzo de las tareas desagradables.
¿Un ejemplo?

Bueno:

Ahora, cuando me dí cuenta que estaba ‘procrastinando’ me dije: “debo hacer algo productivo ya!”. ¿Qué crees? En lugar de hacer los informes me puse a escribir para el blog.

Comentarios

Anónimo dijo…
oye, gracias por las felicitaciones, de hecho bueno el articulo que mencionas, me tinca como para buscar al tipo.
Aproposito: quien es el de arriba de esto?

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